viernes, 30 de enero de 2009

intimidad


A la hora de parir, la primera necesidad de cualquier hembra mamífera es disponer de un lugar tranquilo y seguro y no sentirse observada. Todas ellas tienen un comportamiento similar: en el momento del parto, se esconden, se aíslan; y no tanto para evitar el peligro de asalto de los predadores, en cuyo caso se agruparían, sino para protegerse de miradas indiscretas e intervenciones inoportunas de los individuos de la propia especie. Por ello, las mamíferas que viven de día suelen parir de noche, mientras que las que viven de noche paren de día. Cuando esta privacidad se ve alterada, o cuando sobreviene algún peligro, el parto se interrumpe y la parturienta busca otro lugar más tranquilo. Por eso, al llegar al hospital, la dilatacióna menudo se estanca. Cuando las mamíferas se sienten seguras, el parto vuelve a reanudarse. La mujer, obviamente no puede interrumpir el parto e irse a casa,de modo que cualquier interferencia que genere ansiedad y tensión, o le impida "ensimismarse", simplemente añade tiempo, dolor y riesgo al parto.
El parto hospitalario está lejos de responder a esta necesidad de intimidad. La falta de privacidad, la presencia de observadores que irrumpen en la habitación o el paritorio, las órdenes a la mujer sobre lo que debe o no debe hacer, los tactos contínuos y tantos otros comportamientos que resultan invasivos, la posición horizontal con las piernas abiertas, que deja los órganos sexuales innecesariamente expuestos y vulnerables...ese conjunto de circunstancias contravienen la necesidad de la parturienta de intimidad y respeto. En estas condiciones, la secreción de adrenalina se incrementa, inhibiendo la producción de oxitocina, hormona que dirige el parto.


Reducir el nacimiento a un suceso médico ha hecho perder de vista la realidad de que el parto es un acontecimiento de la esfera sexual. Orgasmo y reflejo de eyección materno-fetal son dos reacciones espontáneas similares. Ambas se producen gracias a un estado emocional y hormonal parecido, de auténtica "rendición", dirigido y premiado por las mismas sustancias: OXITOCINA Y ENDORFINAS. Y todo el mundo sabe que no se puede controlar, dirigir, forzar, ni siquiera observar indiscretamente un episodio de la vida sexual sin inhibirlo.
Texto del libro "La revolución del nacimiento"

3 comentarios:

mai dijo...

Soñadora... cuando leo cosas así, me dan ganas de el día que me toque parir, hacerlo en casa.
Gracias por el texto.

La Dama Blanca dijo...

a mi también me gustaría poder hacerlo en la casa, pero luego también me gustaría tener un quirófano cerca por si hay complicaciones....por eso lo que sí me gustaría es que existiesen más "casas de partos", que son más cálidas y acogedoras.

Un besito

Fernando Comas dijo...

http://www.clap.ops-oms.org/web_2005/BOLETINES%20Y%20NOVEDADES/EDICIONES%20DEL%20CLAP/CLAP%200858.pdf

Has oido hablar, has leido cosas de Caldeyro Barcia. Te puede resultar interesante.

Felicitaciones por tu Blog.En el mio, PHARMACOSERIAS, serás bienvenida a participar siempre que quieras. Cordiales saludos
Fernando Comas

http://pharmacoserias.blogspot.com/