miércoles, 14 de junio de 2023
martes, 13 de junio de 2023
Me han llamado rompecorazones
domingo, 11 de junio de 2023
En mis cosas
Algunas compañeras me han pedido que les haga unos turnos (ya sabéis, ahora son de 24h) y los días que me quedan libre tengo que organizar unas cuantas cosas que me han surgido.
Entre ellas preparar unos disfraces para Mindy y para mi. Para el mío voy a tener que usar WORBLA. No sé cómo me saldrá, pero seguro que aprendo muchas cosas.
Eso es lo que más me gusta, experimentar y aprender, sea lo que sea, no pongo límites cuando se trata de aprender, y de cosas muy variadas... mis compañeras me dicen que siempre estoy maquinando algo.
Y es verdad, no lo puedo evitar, cuando acabo con una cosa me embarco en otra, y da igual si se trata de albañilería, carpintería... bricolaje en general, o cosas tan opuestas como customizar muñecas. Todavía no he aprendido a coser, tejer y esas cosas, pero porque aún no he sentido la motivación, que es mi principal motor.
Lo que sí tengo pendiente es aprender a soldar, fontanería, electricidad y arreglar el motor del coche, porque no me gusta depender de los demás y así poder hacer yo misma las cosas.
Mi hermana Amy me dice que sirvo para todo o que soy Mc Giver XD, (siempre me pregunta que de dónde saco la fuerza para hacer todo lo que hago, y le respondo que no es la fuerza, sino las ganas).
¡Pero me faltan horas en el día (incluso vidas), para hacer todo lo que quiero hacer!.
Me han dicho que la capacidad para no aburrirse es un don... pero es algo que se aprende cuando pasas mucho tiempo sola, como me pasó de niña, que aprendes a no aburrirte.
Bueno, pues eso... que es probable que no suba otro post hasta julio.
Slán go foil
miércoles, 7 de junio de 2023
Las cosas que marcan I: El colegio
Hoy no voy a hablar de lo buena que era de niña, obediente; mi madre me decía quédate aquí, y ahí me quedaba hasta nueva orden... cariñosa, silenciosa, cuidadosa, estudiosa, responsable e imaginativa... aprendí pronto a leer porque me frustraba no entender lo que aparecía en el papel... pasaba el día dibujando, fantaseando con hadas y gnomos, jugando con perros y gatos, o con mi amiga invisible...
Tampoco de las clases de ballet a las que dejé de ir cuando Amy (mi hermana 6 años mayor) dejó de ir con la edad del pavo (era la que me llevaba) pese a que el profesor le decía que se me daba bien y que era una pena que lo dejara...
O de que llevaba bocadillos de lechuga y ketchup al colegio porque no quería comer animales.
...o el de la niña que congeniaba más con lo niños que con las niñas...
Tengo una foto de esas que disparas al barril y te hace la foto, fue en el primer disparo, mi familia aparece cada uno a lo suyo porque no lo esperaba... y mi padre, que nunca me había visto disparar se sorprendió, y se picó, porque él, que había estado en un club de tiro no podía ser menos.... y allí estuvimos no sé cuánto tiempo esperando, tiro tras tiro, a que mi padre acertara (en la foto aparezco con la mano apoyada en la cara aburrida ya).
En el club de tiro mi hermana Jo disparaba (sin mucho éxito) una parabellum, me flipaba verlos con las gafas y protectores de oído disparando a la diana... pero nunca me dejaron disparar....
Por aquel entonces quería tener entrenamiento militar,
y veía injusto que "la mili" sólo fuera para hombres,
¡yo quería hacerla!
Y realmente se me daba bien, cuando jugaba con los niños se notaba, era la mejor tirando piedras, allí donde quería lanzar, ahí daba... hasta que se me ocurrió lanzarla a la frente de un niño, eso tuvo consecuencias, mi madre recibió las quejas de la otra madre y me prohibió lanzar más piedras... cuando eres niño no eres consciente del peligro...
Esa falta de consciencia era la que me hacía no temer subir a los árboles primero y a los tejados después... era ágil, con buenos reflejos (se me daba muy bien jugar al balón prisionero), fuerte, muy fuerte (siempre se me han marcado los abdominales) y rápida, aunque el asma me limitaba la resistencia, en los sprint era muy buena, nunca me cogían cuando me perseguían y yo siempre los cazaba... empezaba a destacar sobre los demás niños en el juego y se sentían heridos en el orgullo, por lo que me hacían alguna trastada hasta que me enfadaban, y al que fuera lo cogía de la nuca, lo tiraba con la cara al suelo y me sentaba encima hasta que me prometiera que me dejaría en paz...
Fui creciendo jugando a los vaqueros, Indiana Jones, perseguir y capturar, encerrar en cárceles, crecí siendo "Stefi Graf" al tenis (no me dejaban ser Arancha) o Butragueño (aunque no me gustase el fútbol), viendo la serie de "V", los Fraggle Rock o David el Gnomo...
Pero entonces llegó Candy Candy.... ella era como yo (al principio), subiendo árboles, siendo chica/chico... y luego el culebrón que hizo "enamorarme " también de Anthony, (que en realidad era el niño de otro curso que me gustaba desde que estaba en párvulos).
Empecé a tener una amiga del alma, yo era Candy (fuerte y rubia) ella era Annie (morena y delicada).... empecé a jugar menos con niños porque esta amiga no era de jugar con niños....
más ensimismada en mi mundo...
aislándome cada vez más...
sintiéndome como la mierda...
hasta el punto de desear morir.
Mientras tanto, en esa época te hacían unas pruebas de inteligencia para saber si ibas a FP o al instituto... el tutor le dijo a mi madre que podía estudiar lo que yo quisiera... Y llegó la hora de marchar al instituto.
martes, 6 de junio de 2023
La culpa de todo la tiene la QUÍMICA
Seguiré siendo esa "friki" desconocida,




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